Competitividad es el lema

Competitividad es el lema

12 de junio de 2015

El Plan Nacional de Desarrollo (PND) fusionó el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación con el Sistema de Competitividad y definió que: Las Comisiones (regionales de competitividad) serán la única instancia de interlocución con el Gobierno Nacional para asuntos relacionados con ciencia . Ese categórico única cierra cualquier posibilidad de interlocución no mediada entre organizaciones científicas y gobernantes. Colciencias queda reducida de cabeza de sistema a una secretaría de importancia secundaria, la ciencia queda relegada a ser un mero soporte de la competitividad.

En el país no se discutió la conveniencia de esta medida radical. Ni en la academia, ni en la prensa, ni en el Congreso. Es posible que ella tenga sentido, pero no sobraría conocer los argumentos y estudios a su favor (si los hay). El único país que conozco con un sistema parecido (menos drástico) es España, que no parece el mejor ejemplo para imitar ni en competitividad ni en ciencia.

Una reciente nota en la prensa y un informe, aún colgado en la página del Ministerio de las TIC, decían que Colombia había mejorado en competitividad tres puestos en el ranquin mundial, gracias a los aumentos en cobertura de internet. Decidí leer el Reporte global de competitividad 2014-2015 , del Foro Económico Mundial, al que la noticia hacía referencia.

Nos informa el documento que Colombia ocupa el puesto 66 entre 144 naciones y que el año anterior ocupaba el 69 entre 148. Los tres países que perdieron las posiciones ganadas por Colombia en un año fueron Eslovenia, India y Sri Lanka. Países con los que competimos muy poco en productos y en mercados. La calificación global del país no mejoró de un año al otro.

El reporte (documento denso, de 565 páginas) clasifica a los países en cinco grupos. El más competitivo se define como impulsado por la innovación ; el segundo, impulsado por la eficiencia , y el tercero, impulsado por otro factor . Los otros dos grupos los conforman países que están en transición entre los anteriores. En nuestra región, Colombia está en el grupo impulsado por la eficiencia, acompañado de República Dominicana, Guatemala, Jamaica, Paraguay y Perú, y por debajo de Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, México, Panamá y Uruguay, calificados como países en transición hacia el grupo innovador. Solo supera a Honduras, Haití, Nicaragua y Venezuela.

La calificación general es un promedio ponderado de muchos factores y subfactores. En cada uno de ellos nuestra posición es diferente. Así, en ambiente macroeconómico y en tamaño del mercado estamos entre los treinta mejores.

Es decir que estamos bien calificados en aquellos factores que definen el potencial económico. Sin embargo, en factores que definen el desarrollo no nos va bien: en infraestructura estamos en el puesto 84; en capacidad institucional, en el 111, y en salud y educación, en el 105. En aprestamiento tecnológico estamos en el puesto 68. Es decir, en el mismo nivel en el que nos pone el promedio.

El informe presenta también una valoración de los factores problemáticos para hacer negocios en cada país. Para Colombia, el primero de ellos es la corrupción. Otros, considerados de alto riesgo, son la mala infraestructura, la burocracia gubernamental, los impuestos y la criminalidad. Se reportan como factores de riesgo mucho menor una fuerza de trabajo inadecuadamente preparada y poca capacidad para innovar.

La lectura no fue tranquilizadora ni sobre la situación ni sobre la ley del PND. No encontré argumentos convincentes de que problemas tan diferentes y complejos como los que enfrentamos en competitividad y en ciencia se puedan solucionar fusionando sus organismos de gestión en un solo sistema.