Miembros de Ascún exigen mayor participación en reformas educativas

Miembros de Ascún exigen mayor participación en reformas educativas

Trabajar de forma articulada con el Ministerio de Educación en la toma de decisiones que afectan la educación superior del país es el llamado que hace al Gobierno nacional  la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún) que congrega 84 IES públicas y privadas del país, luego de una reunión extraordinaria que realizó para analizar distintas iniciativas que se han venido gestando desde la cartera educativa, las cuales consideran fragmentadas y apresuradas.

Como resultado de estas deliberaciones, los rectores desarrollaron un documento en el que afirman que les “preocupa las reformas que se están adelantando de manera fragmentada, en ausencia de la revisión integral del marco normativo que requiere la configuración y desarrollo de un nuevo sistema de educación, el financiamiento, fomento, inspección y vigilancia de la educación superior, junto con los demás sistemas y herramientas creados en el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018”, dice el escrito.

 
De acuerdo con Carlos Forero, director ejecutivo de Ascún, se han venido tomando una serie de medidas  en las que-según él- no se ha contado con la participación universitaria. “Se ha hecho unas reuniones de socialización, pero el Ministerio, a la hora de tomar decisiones, no toma en cuenta los planteamientos que tienen los actores del sector educativo”, dice.

Una de las iniciativas que estuvieron en discusión por parte de los académicos fue el Sistema Nacional de Educación Terciaria (SNET), el cual permitiría que técnicos y tecnólogos puedan acceder a posgrados, que serán diseñados para ellos, sin necesidad de profesionalizarse, cuya forma de aplicación y funcionamiento se daría a conocer en seis meses.

Al respecto, Forero asegura que seis meses es muy poco tiempo para diseñar un proyecto de este tipo, pues señala que en los países desarrollados este sistema ha sido una construcción de muchísimos años. “En este tema se deben preguntar, por ejemplo, sobre  las implicaciones que tiene la implementación de este sistema en la educación superior, desde el ámbito legal y académico”, explica.

El Modelo de Indicadores del Desempeño de la Educación (Mide) también fue objeto de discusión, en la que los rectores señalaron que este mecanismo cuenta “con deficiencias conceptuales y metodológicas, que desconoce la complejidad de las funciones misionales universitarias, afectando la imagen social de la educación superior”, dice el documento declaratorio, que añade que “este hecho ha debilitado la credibilidad del Ministerio al asumir una función que no le corresponde, como es la de establecer rankings que propician contradicciones con los procesos de evaluación y certificación de la calidad construidos durante más de 20 años con reconocimiento de las comunidades académicas nacionales e internacionales.”

Finalmente el documento emitido por Ascún concluye que “la Universidad, en ejercicio de su autonomía responsable, reitera el deber de participar en un proceso estructural que con visión de corto, mediano y largo plazo, permita contar con políticas públicas y de Estado más acordes a los complejos desafíos, partiendo de las fortalezas y potencialidades de la educación superior, como lo son la diversidad tanto de instituciones públicas como privadas que prestan el servicio, sin ánimo de lucro y a múltiples poblaciones”.

VER NOTICIA