​ Guaviare le apuesta a la paz con turismo de naturaleza, liderado por docente UNAL.

​ Guaviare le apuesta a la paz con turismo de naturaleza, liderado por docente UNAL.
Al apropiarse de los alrededores de San José del Guaviare –capital de este departamento–, la comunidad vislumbró una nueva alternativa de ingresos y la oportunidad de promover la conservación de la biodiversidad y la cohesión social de los habitantes de este territorio.
“El paisaje heterogéneo, que va desde afloramientos rocosos hasta zonas abiertas de pastizales y bosques inundables, la presencia de distintos grupos étnicos y, lo más importante, una comunidad que ve en el turismo de naturaleza una alternativa económica, fueron determinantes para esta iniciativa”.

Así lo afirma la profesora Martha Calderón, del Instituto de Ciencias Naturales de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y líder de este proyecto dirigido a habitantes del municipio, tanto del área rural como urbana.

En San José, 15 habitantes recibieron una serie de talleres teórico-prácticos, además de reuniones y prácticas de campo en identificación de fauna local en los cuales se abordaron aspectos biológicos de anfibios, reptiles, aves y mamíferos, con miras a fortalecer las actividades de guianza en la región.

Aunque el proyecto era llamativo para la comunidad, fue un reto convocar a los habitantes de la zona, pues debían desempeñar sus actividades diarias y a la vez encontrar el espacio para atender el proyecto; sin embargo, después de la capacitación entendieron que esta podría ser una alternativa de ingreso.

Producto de la experiencia se elaboró un manual digital para la observación de fauna y afiches de senderos con las especies más comunes de mamíferos, anfibios, lagartos y serpientes, además de dos guías de campo, la primera sobre anfibios y reptiles y la segunda de mamíferos de San José del Guaviare, con el fin de que sean insumos para el desarrollo autónomo de la actividad.

Explorando los caminos de la paz

El turismo de naturaleza, visto como emprendimientos desde y para la comunidad, es una oportunidad que articula muy bien con la construcción de estos procesos locales de desarrollo económico en época de posconflicto.


“La firma de los acuerdos de paz abrió para estas comunidades, víctimas del conflicto armado, la posibilidad de fortalecer emprendimientos comunitarios en los que tengan total gobernanza y se vean beneficiadas directamente”, explica la profesora Calderón.


Proyectos de capacitación y formalización de conocimiento para fortalecer las actividades alrededor del turismo de naturaleza van en sintonía con la construcción de la paz en las regiones, por medio de oportunidades para las comunidades y del fortalecimiento de la apropiación del territorio.


Según la profesora Calderón, la necesidad de hacer un uso sostenible de la diversidad es una prioridad que se debe construir desde las regiones y debe estar articulada con políticas nacionales de conservación de la biodiversidad.

Potencial nacional

El territorio nacional tiene muchas locaciones con potencial para el desarrollo del turismo de naturaleza, no solo desde el punto de vista del atractivo paisajístico, sino de la diversidad biológica y cultural.

Esto no excluye a las ciudades: “para hacer turismo de naturaleza no precisamos ir muy lejos; por ejemplo, se pueden hacer recorridos por senderos ecológicos en sitios cercanos a Bogotá, lo más importante es la compañía de personas que conozcan la diversidad del lugar”, enuncia la profesora del ICN.

Claro está que algunos lugares en determinados departamentos atraen a un mayor número de turistas o actores interesados en la explotación de los recursos; estos espacios suelen estar habitados por comunidades vulnerables que carecen de la presencia y acompañamiento del Estado; aquí, la apropiación y el conocimiento del territorio se hace aún más relevante, advierte.

“En cualquiera de los casos se debe dialogar con las comunidades antes de proponer cualquier proyecto que requiera trabajo conjunto con habitantes locales de las regiones”, explica la profesora Calderón.

Esta iniciativa surgió después de algunas salidas de campo al municipio de San José del Guaviare, las cuales permitieron entrar en contacto con habitantes locales del sector de Playa Gûio, quienes están organizados en una cooperativa campesina.

“El objetivo de los talleres fue puntual sobre educación para identificar fauna, pero esperamos que a través de los talleres, los participantes hayan desarrollado más sentido de pertenencia por el municipio, a través del reconocimiento y la valoración de su biodiversidad y, por supuesto, más conocimiento de la fauna local”, agrega la docente.

Esta experiencia, hoy referente de la modalidad, se presentó en el V Congreso Nacional de Zoología, con la ponencia: “Formalizando el conocimiento en fauna en pobladores locales de San José del Guaviare como estrategia de conservación”. El proyecto aportó en la formación de una estudiante de la carrera de biología, quien hizo su trabajo de grado en la región.

Más información: agencianoticias@unal.edu.co