​ UPB obtiene su primera patente de invención con un prototipo agroindustrial

​  UPB obtiene su primera patente de invención con un prototipo agroindustrial

 La Universidad Pontificia Bolivariana recibió esta semana su primera patente de invención otorgada por la Superintendencia de Industria y Comercio, a la creación titulada “EVAPORADOR CÓNICO DE CAPA FINA PARA LA CONCENTRACIÓN DE JUGOS”.

De acuerdo a lo manifestado por el Ingeniero Javier Mauricio Castellanos, co creador del prototipo agroindustrial patentado, este prototipo representa un avance importante en el mejoramiento de los procesos de producción agroindustriales pues permite la trasformación de procesos tradicionales, como el de la panela, para conseguir un mejoramiento de la productividad, particularmente  de pequeños productores.

 “Este dispositivo permite la concentración de jugos y fluidos por evaporación de capa fina involucrando geometrías y procesos termodinámicos y de fluidos que permiten mejorar los rendimientos y eficiencias asociados al proceso. De esta forma estamos evidenciando la capacidad investigativa de la UPB para proponer procesos alternativos o soluciones alternativas a las necesidades de las comunidades productoras en el sector agroindustrial del país”, mencionó el Ing. Javier Mauricio Castellanos.

De la misma forma, el Ing. Castellanos mencionó que “el prototipo patentado hace parte de la infraestructura instalada que nos posibilita participar en proyectos de alto impacto de la cadena agroindustrial, financiados por convocatorias del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación (CTeI).  Estos proyectos apuntan a la solución de problemas reales que involucran comunidades de interés y aliados estratégicos del ecosistema nacional”.

Este proceso de patente se viene desarrollando en la UPB desde el año 2017, año en que se presentó la solicitud de patente ante la SIC, con la asesoría de la firma especializada Olarte-Moore.  

Sin embargo, el desarrollo investigativo que dio como resultado el EVAPORADOR CÓNICO DE CAPA FINA PARA LA CONCENTRACIÓN DE JUGOS, surgió de un proceso anterior iniciado en 2012, cuando la Universidad Pontificia Bolivariana participó en la construcción de la agenda CTi para el sector agroindustrial de la panela y se determinaron las necesidades apremiantes del sector. 

Desde ese momento, un grupo de investigadores desarrollaron un proyecto en la temática de la extracción de jugo de caña panelera mediante tecnologías no convencionales que condujo, tras años de investigación, pruebas y desarrollos, al prototipo final que hoy otorga a la UPB su primera patente de invención.

“Las patentes concedidas resultado de proyectos de investigación y desarrollo como la nuestra, son productos científicos tipo Top, de acuerdo con el modelo de medición de MinCiencias, y esto redunda en la clasificación de grupos de investigación y de investigadores de nuestra Universidad, y en los indicadores institucionales de investigación con fines de acreditación de alta calidad. A esto se suma las enormes posibilidades de seguir apalancando proyectos que redunden en el bienestar de las comunidades que requieren de esta tecnología” agregó el Ing. Castellanos.
 
Por su parte, el Ing. Luis Eduardo Castillo, Director de Investigación y Transferencia de la UPB, destaca la relevancia de este logro tanto para la UPB, como para el sector agroindustrial.

“La patente de invención es uno de los mecanismos de protección existentes para la propiedad intelectual y buscan dar un marco jurídico y legal ante cualquier uso indebido del bien desarrollado. En este caso no se habla propiamente del prototipo físico sino del bien intangible (idea original a partir de la cual se desarrolla el prototipo) y que hace que el producto sea único, cuando se logra la protección de este bien mediante una patente de invención concedida, este bien intangible se vuelve un activo empresarial o institucional muy valioso. Lo anterior evita que grandes empresas o monopolios hagan uso o explotación comercial de dicho prototipo sin previo consentimiento de la institución.

Para nuestro caso particular podemos decir que el valor agregado de la patente ya se está viendo reflejado en los procesos de investigación que está llevando a cabo la DIT, pues al participar en convocatorias de financiación externa donde se certifica el uso del prototipo como contrapartida en especie se puede lograr una mejor evaluación de la propuesta mejorando las posibilidades de adjudicación de recursos”, mencionó el Directori de la DIT de la UPB.

En la actualidad cursan su trámite ante la Superintendencia de Industria y Comercio cuatro solicitudes más, todas ellas enfocadas a dar solución a problemáticas específicas de las cadenas agroindustriales del país o de necesidades particulares de los productores en su quehacer diario, con lo que la UPB ratifica su compromiso de transformación social y transferencia de conocimiento para mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades.