CON ‘PICO Y CARNÉ’, ESTUDIANTES DE LA UIS RETORNAN A CLASES EN MODALIDAD HÍBRIDA

CON ‘PICO Y CARNÉ’, ESTUDIANTES DE LA UIS RETORNAN A CLASES EN MODALIDAD HÍBRIDA
Desde las 6:00 de la mañana de este lunes 2 de agosto, los estudiantes de la UIS comenzaron a retornar paulatinamente a sus clases en la modalidad híbrida con alternancia de pico y carné, luego de un prolongado receso a causa de la pandemia y el paro nacional.

Con un aforo permitido de 6732 personas en el campus central, 15 mil estudiantes de los programas presenciales estarán alternándose según la modalidad híbrida que les corresponda, de acuerdo a si su carné es par o impar.

Sobre las novedades que se encuentran en las instalaciones del campus central, el profesor Orlando Pardo Martínez, vicerrector Académico, señaló: «Inicialmente hubo adecuaciones estructurales, nuevos edificios y no solamente espacios de mediación pedagógica, sino también campos para actividades deportivas, lúdicas. En relación con las aulas de clase se adecuaron 426 aulas que denominamos híbridas, con un sistema Polycom, que permite la interlocución desde el salón interactuando con estudiantes en clase y estudiantes en remoto. Incluso, el profesor puede dar la clase desde la casa con estudiantes en el salón y con estudiantes en remoto».

El vicerrector Académico explicó que la Universidad tiene 19.800 estudiantes en pregrado, tanto en los programas presenciales como a distancia y virtual. «De los programas presenciales tenemos en el campus más o menos 15 mil y los otros son de distancia y de sedes. La Universidad diseñó un biocurso y todos los que ingresan al campus universitario deben hacerlo, pues los habilita para sacar un pasaporte, con el cual los estudiantes ingresan, emiten su código y una vez están habilitados les sale un pasaporte mediante una aplicación móvil. Entonces, para ingresar, los estudiantes deberán mostrar el pasaporte que lo llenarán diariamente».

También explicó los alcances de la modalidad: «Hay que aclarar que es una opción que tiene el estudiante de recibir la clase, sea de manera presencial física o de manera remota; es opción del estudiante. Lo que nosotros queremos es que la Universidad funcione con los estudiantes aquí o como ellos quieran. 

Nuestros profesores, desde antes de la pandemia, tuvieron que fortalecer su capacidad de competencia pedagógica, pero a su vez innovar pedagógicamente para asumir ese nuevo rol. La invitación es decirles que los queremos aquí, eso implica una organización. Para el ingreso está el sistema de pico y carné, entonces los estudiantes que tienen código par ingresarán el día par y los que tienen impar ingresarán el día impar».

Silvia Juliana Ballesteros Gualdrón, docente cátedra de la Escuela de Matemáticas, manifestó estar «muy contenta de regresar a las aulas de clase; también estoy tranquila porque ya estoy vacunada, de poder ver a mis estudiantes, de escucharlos. Las aulas son bonitas, son grandes, son cómodas. También tenemos muchas herramientas tecnológicas que nos brindan facilidad para dictar la clase, ya que desde la casa teníamos algunas restricciones, algunos problemas, de estar con más gente en la casa, que aquí no los tenemos».

De otra parte, según la profesora Ballesteros Gualdrón «es mejor que vengan los estudiantes porque pueden hacer preguntas de una vez, se les pueden brindar más herramientas, que a veces los que están desde las casas no se les escucha o se les va el internet, diferentes problemas que es complicado abordar. Además, están todas las medidas de bioseguridad para que ellos se cuiden y nosotros como docentes también nos cuidamos».

Entre los estudiantes que retornaron al campus, Andrés Sebastián Pérez Tobar, del programa de Derecho, destacó que el retorno «me parece muy oportuno, la educación presencial nunca se podrá comparar a la virtual y si bien esto es algo que se ha dicho hasta el cansancio, esto no solo se lleva a lo teórico, sino a las vivencias de cada estudiante». 

Sus argumentos son realmente sus vivencias: «Pasamos de ver una pantalla casi ocasionalmente a muchas veces tener que verlas casi hasta 18 horas al día porque no solamente son las clases, sino que eso induce a los repasos; entonces suele ser dañino para los ojos. Empezamos a sentir dolores en la espalda y virtualmente no es muy sano estar durante tanto tiempo en un lugar cerrado, como lo es el hogar promedio», puntualizó el estudiante Pérez Tobar.

Para Carolina Cáceres, estudiante de Ingeniería Industrial, «veo una gran inversión de parte de la Universidad y demás entidades que ayudaron a financiar este retorno; creo que se acoge a las necesidades de los estudiantes que, de alguna u otra manera, debido a su carrera o a alguna asignatura específica, requerían la presencialidad, así como también para aquellos que viven fuera de la ciudad y se encuentran, producto de la pandemia, en alguna especie de vulnerabilidad económica.»  

Los estudiantes tuvieron la semana del 26 al 30 de julio para la inducción y llegar a consensos para la implementación de la modalidad híbrida y este lunes 2 de agosto se inició el retorno en modalidad híbrida con alternancia de pico y carné, como se ordena en el Acuerdo 210 del 23 de julio de 2021.

Redactado por: Universidad Industrial de Santander

Mayor información: prensa@uis.edu.co