Con suplemento de espirulina estudiantes unal ganan concurso mundial

Con suplemento de espirulina estudiantes unal ganan concurso mundial
Con un proyecto de producción de espirulina como suplemento proteico para comunidades de Manaure, en La Guajira, cinco estudiantes de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín ganaron el concurso mundial AIChE Chemical Engineering For Good Challenge (ACE4G) en su versión 2019.
La propuesta ganadora utiliza agua de mar y agua dulce para crear un suplemento proteico de algas para una región que sufre desnutrición y hambruna como La Guajira, una solución utilizada en Asia y África.

Se escogió la microalga Spirulina maxima, que crece naturalmente en agua salada y alcalina, y se puede cultivar y procesar fácilmente.

“Propusimos una manera fácil de producir espirulina, coger agua de mar y agua de río, agregar compuestos y usar un molinillo para que el viento mezcle las algas”.

Así explicó el proyecto el estudiante Pedro Alejandro Múnera, quien junto con Valentina Monsalve, Helen Flórez y Mario Fernando Franco, integran el Capítulo Estudiantil de AIChE UNALMed que ganó el premio, bajo la asesoría del profesor Darío de Jesús Gallego Suárez.

“Desafío AIChE de la Ingeniería Química para el Bienestar (ACE4G)” es un proyecto global que busca aplicar la ingeniería química para resolver problemas mundiales a microescala.

El evento es organizado por el Comité de Iniciativas Sociales Globales con apoyo del Comité Internacional de AIChE (Instituto Americano de Ingenieros Químicos), el Comité de Capítulos Estudiantiles y el Foro de Energía Sostenible.

En el Desafío compitieron 15 equipos de todo el mundo, incluidos 13 capítulos estudiantiles internacionales de Nigeria, Colombia, India, Indonesia, Pakistán y Estambul.

El estudiante Múnera afirma que es la primera vez que una universidad de Latinoamérica obtiene el primer puesto de este premio, la primera vez que lo gana Colombia, y la primera vez que lo gana la UNAL.

Espirulina para La Guajira

Cuando más de 820 millones de personas en el mundo padecen hambre es una preocupación buscar nuevas formas de luchar contra este flagelo en el escenario mundial y local.

Según la FAO, en Colombia 4,2 millones de personas padecen hambre, y uno de los casos más visible es La Guajira, particularmente la comunidad indígena Wayúu.

Katty Melissa Villacob indica que revisaron la mejor forma de producirla considerando costos, energía renovable y limpia, y desechos del cultivo, y elaboraron una propuesta sostenible y económicamente viable.

Valentina Monsalve señala que propusieron la espirulina por su alto contenido proteínico: entre 64 y 74 %. “Establecimos las condiciones óptimas del proceso del crecimiento, nutrientes que necesita el alga, temperatura y pH más favorable, concentración de sal”, subrayó.

Según Helen Flórez, plantearon una tecnología sostenible y de bajo costo: “la espirulina es reconocida por su alto porcentaje en proteína, antioxidantes, ácidos grasos y vitaminas. Determinamos condiciones y tecnología para el medio de cultivo, agitación, recolección, almacenamiento, secado y consumo adecuado”.

Se pretende que la comunidad realice un cultivo autótrofo (produce compuestos orgánicos como carbohidratos, grasas y proteínas usando carbono) a base de agua de mar y de río, aguas enriquecidas con compuestos necesarios en el medio de cultivo.

La temperatura del municipio es adecuada y la agitación para incrementar la producción se hará mediante un molinillo propulsado por energía eólica, aprovechando las altas velocidades del viento en La Guajira.

La iluminación y protección contra la contaminación de los cultivos se controlan con un invernadero; la cosecha se almacenará en tanques de cemento con filtro para recolectarla fácilmente y se secaría con luz solar.

Se propone que los habitantes construyan 2 tanques rectangulares de cemento con una capacidad de 520 litros, con el fin de obtener cerca de 4 g/m2 diarios que se ubicarán en un invernadero fabricado en polietileno resistente a los rayos ultravioleta junto con un secador de bandeja solar en madera.

Como el medio de cultivo debe contener fósforo, azufre, potasio, magnesio, nitrógeno, calcio, hierro y una fuente de carbono, se propone un cultivo que contenga agua de río, agua de mar, bicarbonato para ayudar a la fotosíntesis y otros complementos.

Este medio de cultivo mixto aporta los nutrientes necesarios para el óptimo crecimiento de la espirulina, no se requieren compuestos químicos costosos o peligrosos para la comunidad.

La presentación para consumo puro es en polvo con fuerte color verde oscuro y ligero olor a pescado enlatado, que desaparece al mezclarlo con otros alimentos.

Y aunque no reemplaza alimentos calóricos como yuca, arroz o maíz, es ideal como alimento constructor, con un aporte de proteínas (65 %), minerales (7 %), carbohidratos (20 %), aminoácidos esenciales y vitaminas.

El grupo procedió según las observaciones del profesor Gallego, lo que incidió positivamente en la presentación del buen trabajo que los hizo merecedores del premio.

“Estamos felices de lograr este triunfo, que nos deja un mensaje para la comunidad universitaria: que todos, estudiantes y profesionales, deberíamos observar las necesidades de la población cercana y aportar soluciones con nuestro conocimientos, para ofrecer alternativas al desarrollo del país y a problemáticas que se dan en todo el mundo”, sostuvo Helen Flórez en nombre del grupo.