Estudiantes de la UAO aprovechan los residuos de alimentos que produce su Universidad

Estudiantes de la UAO aprovechan los residuos de alimentos que produce su Universidad

Yuliany Quintero, estudiante del programa de Ingeniería Ambiental de la UAO, en compañía del profesor Fanor Bermúdez, fueron seleccionados para publicar su proyecto ‘Identificación de estrategias de mejoramiento en la valorización de los residuos de alimentos generados en la Universidad Autónoma de Occidente’, en la edición del mes de mayo de la Revista LASIRC, Ingenierías y Tecnológicas – Ciencias Básicas y de la Educación, de la Red Latinoamericana de Jóvenes e Investigadores. 
 

El proyecto UAO, que hace parte del Semillero de Gestión Integral de Residuos Sólidos, coordinado por la docente Verónica Manzi y apoyado por Servicios a la Comunidad, fue publicado en la página 352 de la revista, en la sección de ‘Trabajos Científicos’.

Sobre el proyecto de aprovechamiento de residuos alimenticios

Para comenzar es importante mencionar que la UAO cuenta con el vivero, un espacio que, entre sus usos, permite la valorización de bioresiduos que se generan en las cafeterías del campus universitario. Diariamente se producen alrededor de 120 kilogramos de alimentos crudos que son tratados en el proceso de lombricompostaje y compostaje tradicional. Sin embargo, es un proceso que tiene oportunidades de mejora, las cuales fueron identificadas por el docente y la futura ingeniera ambiental, quienes realizaron un trabajo de investigación y planteamiento de estrategias.

 

 

Algunas estrategias planteadas para la producción de lombricompostaje


El lombricompostaje se entiende como el proceso de degradación de residuos orgánicos a través de la digestión de lombrices y microorganismos que aceleran la descomposición de dichos residuos. Con este proceso se obtiene un material con alto contenido de nitrógeno, potasio, fósforo, magnesio, minerales y micronutrientes que sirven para la agricultura y mejoramiento del suelo.

 
Separación, recolección y transporte

Los investigadores plantearon el siguiente proceso: los residuos de los alimentos son generados en las cafeterías y clasificados por el personal de cocina de la Universidad, una vez almacenados, son recogidos en el lugar, para posteriormente ser transportados por funcionarios de la Universidad, mediante un tractor, a la instalación de tratamiento.
 

Proceso para producir lombricompostaje

 

Hace referencia al proceso de clasificación y reducción del tamaño, precompostaje, alimentación de la lombriz, trampeo, extracción del humus y secado del humus, que plantearon los investigadores. Después de realizar el primer proceso de recolección y transporte de residuos a la planta de tratamiento, son depositados en una cama, en donde se realiza la etapa de precompostaje. 

En ese lugar se alcanzan temperaturas de 50 a 60 °C, con el objetivo de que el material se comience a degradar y se genere liberación de lixiviados. Los lixiviados son los líquidos que circulan entre los residuos y contienen componentes específicos de cada residuo orgánico. Este proceso tiene una duración de 15 a 20 días, dependiendo del material. Cuando la temperatura baja a 30°C, se homogeniza y se deja airear el material que se obtuvo de la etapa de precompostaje.

Se procede con la alimentación de la lombriz, la cual se hace en capas de 10 cm y debe  alcanzar una altura de 50 cm, este proceso de degradación dura por lo menos cuatro a cinco meses. Las lombrices degradan el material entre 20 a 30 días por cada capa de 10 cm.

Una vez realizada la alimentación se realiza el trampeo, el cual consiste en colocar nuevo sustrato en la parte superior de la malla milimetrada. Luego se extraen las lombrices y se pasan a otra cama, este proceso se realiza dos o tres veces durante ocho días.

El humus que se extrae continúa su proceso de secado, en donde es tamizado. Las características físicas de la materia, son indicadores que describen que el humus está listo. Cuando se extrae el humus, se deposita en un área plana con una bolsa plástica y se deja secar en la luz solar. 

Finalmente, el humus seco pasa por un molino de martillo, el cual convierte el tamaño de partícula en uno más fino, se realiza un análisis nutricional del humus y se procede a empacar en bolsas, para posteriormente ser usado en la fertilización de jardines de la UAO.

Redactado por: Noticias UAO
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