Patente UAO busca recuperar el corazón infartado

Patente UAO busca recuperar el corazón infartado

Recuperar la zona afectada del corazón y disminuir la ocurrencia de insuficiencia cardíaca crónica después de sufrir un infarto, puede ser posible gracias al desarrollo e investigación de docentes de la UAO y la Universidad del Valle, quienes recibieron por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio SIC, la concesión del derecho de patente sobre la invención 'Método para fabricar un implante para la regeneración de tejido cardíaco que comprende células madre mesenquimales, células endoteliales y cardiomiocitos en una matriz polimérica biocompatible'.

 

Para comprender la importancia de la patente se debe dimensionar el daño que genera un infarto al corazón, dado que si la persona sobrevive, las consecuencias son complejas, ya que el tejido sufre un daño grave y no se recupera. 

 

Los docentes de la facultad de Ingeniería de la UAO, Paola Andrea Neuta y Álvaro José Rojas, en conjunto con José Óscar Gutiérrez de la Universidad del Valle, trabajaron en el desarrollo de un biodispositivo que disminuye la ocurrencia de insuficiencia cardíaca crónica después de un infarto en el corazón.

 

“Si el implante funciona en humanos como en ratas y cerdos, estaríamos hablando de la posibilidad de minimizar el impacto de una de las causas más grandes de morbi-mortalidad en el mundo, como lo es la insuficiencia cardíaca en las personas que sobreviven a un infarto”, comenta la investigadora Neuta.

 

Actualmente, el manejo de la insuficiencia cardíaca consiste en la combinación de fármacos y cambio en los hábitos de vida, sin embargo esta terapia no revierte los daños causados que van progresando hacia una insuficiencia cardíaca crónica, cuya única alternativa es un trasplante de corazón. Éste es un proceso complejo debido a la falta de cultura de donación de órganos y a los inconvenientes por incompatibilidad entre paciente y donante.
 

“Este desarrollo permitiría disminuir los costos asociados a los medicamentos y las repetidas hospitalizaciones que sufre un paciente con insuficiencia cardíaca crónica, así como un mejoramiento en su calidad de vida", puntualiza la docente Paola.

¿En qué consiste la invención?

 

Es un biodispositivo similar a un ‘parche’, el cual contiene un conjunto de células de diferentes tipos que harán una labor de reparación del tejido cardíaco. Las células se encuentran suspendidas en un biomaterial, en este caso un gel, con el fin de mantenerlas vivas mientras se integran al corazón infartado y realizan el proceso de recuperación de la zona afectada.
 

Para llegar a esto, se desarrollaron ensayos en ratas y cerdos, en los cuales se probó la efectividad del tratamiento para disminuir la insuficiencia cardíaca, con resultados exitosos evidenciando la recuperación del tejido. Durante la fabricación se mantuvieron condiciones de esterilidad y manejo que garantizaran la sobrevida de las células, además se trabajó con materiales biocompatibles para el proceso de implante en el cual se adhiere el biodispositivo a la zona infartada del corazón.

 

¿Y  a futuro?


Una vez concedida la patente, el paso a seguir es realizar ensayos en humanos que permitan confirmar la efectividad del tratamiento; para ello se está en la búsqueda de socios estratégicos que apoyen la fase de pruebas clínicas. Este proyecto contó con la financiación del Sistema General de Regalías y la contrapartida de ambas universidades; además se llevó a cabo en los laboratorios de la Universidad Autónoma de Occidente y la Universidad del Valle, y contó con la participación de estudiantes en proceso de tesis de los programas de Ingeniería Biomédica e Ingeniería Mecatrónica, quienes hacían parte del Semillero de Ingeniería de Tejidos y el Semillero de Manufactura Aditiva de la UAO.

Otro de los productos de este proyecto es el Laboratorio de Ingeniería de Tejidos que actualmente tiene la UAO, donde se han podido desarrollar tesis que involucran cultivos celulares, encaminadas a consolidar la línea de investigación en medicina regenerativa del grupo G-Bio y su asociación estratégica con el grupo GITEM en la línea de manufactura aditiva.  Sin duda, la patente es un desarrollo caleño que podría cambiar la vida de millones de personas en el mundo.

Redactado por: Prensa UAO