UNAL y la Alcaldía le apuestan a Bogotá como Territorio Inteligente

UNAL y la Alcaldía le apuestan a Bogotá como Territorio Inteligente


El Laboratorio de Innovación UNAL (LAB101) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en convenio con la Alta Consejería Distrital de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), priorizó 11 grupos objetivo para para potenciar el uso y aprovechamiento de las TIC en Bogotá.

 

En un proyecto que prioriza la participación ciudadana, la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Alta Consejería Distrital de las TIC, en trabajo conjunto con el Lab101 UNAL, precisa que no solo se debe tener en cuenta la brecha digital para una política pública. Esta brecha se refiere a cualquier tipo de repartición desigual en el acceso, uso o impacto que tienen las TIC entre diferentes grupos sociales.

Dicho proyecto tiene tres objetivos: el primero, identificar y formular soluciones en torno a la apropiación digital, es decir que la tecnología pase a ser parte de la vida cotidiana de las personas.

El segundo se centró en fortalecer diferentes capacidades en funcionarios y en la ciudadanía en general, en herramientas de diseño como uno de los diferentes mecanismos de apropiación.

La participación ciudadana se realizó por clasificaciones demográficas como edad, género, personas en condición de discapacidad y grupos étnicos, entre otras. También hubo otros actores relacionados a partir de su rol en este “ecosistema digital”, entre los cuales se incluyeron el sector privado, las instituciones y otros laboratorios digitales o de innovación que han trabajado alrededor del tema.

Con la experiencia que estos tienen alrededor de lo digital, se obtuvo gran cantidad de información que le brinda a la Alcaldía los insumos para trazar planes y proyectos que respondan a las necesidades de las localidades en este tema.

Por último, alrededor del concepto de Bogotá Territorio Inteligente se desarrolló una investigación que buscó identificar problemáticas, necesidades y oportunidades de las 20 localidades de Bogotá, para formular la política Bogotá Territorio Inteligente.

Inteligencia colectiva

Para adelantar la primera parte del proyecto, de la mano con la ciudadanía se realizaron jornadas de inteligencia colectiva con más de 660 participantes. En estas se recogieron cuáles eran las problemáticas que los ciudadanos identificaban, en tres dimensiones: acceso, uso y aprovechamiento de las herramientas digitales.

Además se indagó sobre la expectativa que tenían en apropiación digital en sus territorios: cómo la veían materializada y cómo les gustaría tener ese acceso, uso y aprovechamiento de la tecnología.

A partir de allí se identificaron unas problemáticas marco con las que se invitó a diferentes poblaciones a que, en una maratón creativa, propusieran alternativas para resolverlas.

En un segundo momento se organizaron 8 seminarios virtuales abiertos al público, aunque dirigidos en particular a funcionarios, sobre manejo de herramientas de diseño digitales. A propósito, la politóloga Daniela Méndez Parra, consultora del LAB101, cuenta que “tuvieron gran acogida y se realizaron con ejercicios prácticos”.

Con el fin de identificar las problemáticas, necesidades y oportunidades para la formular la política pública mencionada, se realizaron actividades de etnografía digital, grupos focales, entrevistas y mapeo de actores con participación de más de 1.100 personas de todas las localidades. Estas actividades permitieron identificar roles y relaciones entre diferentes actores y analizar su relación con el concepto de “territorio inteligente”.

“En todo el proceso hemos tratado de territorializar la información que recopilamos para tener un prototipado de cada localidad”, dice la politóloga Méndez. Es decir, cómo serían una Suba o una Bosa inteligentes, por ejemplo, y cómo entiende la ciudadanía qué es un territorio inteligente.

Entre las conclusiones finales, el LAB101 destaca que es necesario pasar por la apropiación digital para consolidar un territorio inteligente. Para ello, se debe empezar por reconocer y priorizar la resolución de la brecha digital, tanto en territorio rural como urbano, que en este momento se agudiza más por la pandemia. Además se debe revisar cómo el acceso diferenciado a la tecnología y su apropiación ha dificultado otros mecanismos básicos de socialización, como la participación ciudadana.

Por otro lado, la propuesta del Laboratorio es comprender que el relacionamiento humano con el territorio debe ser orientado a la sostenibilidad social, económica y ambiental, y aunque la tecnología es un camino, no constituye el fin de lo que es un territorio inteligente.

“Para que Bogotá se consolide como un territorio inteligente se deben contemplar las necesidades, oportunidades y los retos que tienen las localidades, el área urbana y el área rural”, puntualiza Felipe Guzmán Ramírez, Alto Consejero Distrital de las TIC.

Redactado por: Noticias UN.